CARNAVAL
DE ORURO
El
Carnaval de Oruro es único en el mundo por su sentido religioso. Comienza
40 días antes de la Pascua, con el primer convite en devoción a
la Virgen del Socavón, en el que todos los conjuntos visitan el templo
donde tiene lugar la ceremonia del permiso y la promesa. A partir de ese acto
se intensifican otros como el Calvario, las Veladas de la Virgen y los ensayos
de los danzarines. Una semana antes del Carnaval se realiza el segundo convite,
con la concentración de todos los conjuntos. El viernes es dedicado en
forma tradicional al Convite del "Tío" y se realiza la "Challa"
de los parajes mineros.
El
sábado tiene lugar la fastuosa entrada del Carnaval en
el cual los grupos folklóricos efectúan sus espectaculares
demostraciones coreográficas dedicadas enteramente a
la Virgen.
El
domingo, al alba, se realiza el saludo a la Virgen del Socavón, los conjuntos
visitan la gruta del cerro Pie de Gallo y posteriormente las bandas de músicos
compiten simultáneamente. Es un espectáculo en el cual los visitantes
de todo el mundo participan bailando y en total confraternidad. Este mismo día
se realiza la segunda entrada del Carnaval.
El
lunes posterior al carnaval, día del Diablo, se realiza una demostración
coreográfica de los diversos conjuntos. El martes, la población
se dedica a "challar" sus bienes, este día hay regocijo general,
libación de bebidas espirituosas y comida criolla especial. El miércoles,
las personas se dirigen a los lugares donde están ubicadas las representaciones
de los mitos pétreos que son el Sapo, la Víbora, el Cóndor,
el Lagarto y las Hormigas (arenales), donde se realiza la respectiva "challa"
como agradecimiento a la Pachamama (madre tierra). El jueves todos participan
en una gran fiesta y verbena popular. El sábado los conjutos folklóricos
y autóctonos danzan en el estadio. El domingo de tentación está
dedicado al entierro del Carnaval y al Corso infantil.
La
entrada del Carnaval, que se realiza en honor de la Virgen del Socavón,
es representada con las danzas de los diablos o Diablada, que ofrece un espectáculo
de la lucha del bien contra el mal. En la muestra coreográfica, los diablos
avanzan en dos columnas representando a los siete pecados capitales. Adelante,
en medio de cóndores y osos, aparece con ropas celestiales, yelmo, escudo
y espada, el Arcángel Miguel; tras él marcha Lucifer, la diabla
China Supay y Satanás. Los diablillos son seres infernales arrepentidos.
Es interesante poder apreciar el "relato", escenificación teatral,
a cargo de los danzarines en el que se representa la lucha a muerte entre los
seres de la región infernal y el destierro de la discordia, el mal y las
furias.
Otras
danzas de gran significado son la morenada, llamerada, tobas, caporales, waca
waca, tinku, suri sicuri, etc..
La
danza de los caporales se origina en la tradición cultural afro de Bolivia,
en la que se ridiculiza al capataz negro de los esclavos yungueños.

El Carnaval de Oruro es una magnífica demostración del sincretismo
religioso-pagano, manifestación de cultura viva y expresión folklórica
de Bolivia, en la que participan jóvenes y viejos, sin distinción
de clases sociales y colores políticos.
La fuerte devoción religiosa convierte sus danzas en arte popular vivo.